Acerca de Telarañas...

Voy a hacer caso a una experta blogger, y voy a tratar explicaros cómo nace Telarañas. Desde hace mucho tiempo, he ido escribiendo las cosas que se agolpaban en mi cabeza, sobre todo en momentos relativamente tensos en mi vida. Algunos, relativamente tensos, otros absolutamente tensos, y los menos, momentos felices. Antes de que Internet estuviera expandido de la manera en la que ahora está, había que escribir como antaño... Papel, bolígrafo, carpeta para guardar... Vaya, básicamente como aquí , pero en soporte físico. La carpeta era de cartón duro, con gometas para cerrarla, en lugar de virtual, el boli bic de toda la vida (Bic naranja escribe fino, bic cristal escribe normal, dos colores para elegir...), en lugar del teclado, y los folios... Era extraño ver folios en paquetes de 500... Bien; si eras ordenado, guardabas todo. Si eras un desastre... perdías todo. Mi caso se asemeja al segundo... Así pues, como algo regular sale de vez en cuando, he decidido meter todo lo que a mi cabeza se viene, aquí, en Telarañas. Se llama así porque muchas cosas de las que escribí están cuebiertas por tal cantidad de entramados de arácnidos, que temo meter la mano... No vayan a haber crecido tanto como para arrancarmela de un bocado. Si notáis que es algo desordenado, como he dicho antes...soy del club de los segundos (los desordenados), así que como dice mi amiga blogger, con memoria de cabritilla, guiaros por vuestra intuición... y disfrutad. (Imagino que si habéis leído hasta aquí, no es lo suficientemente tostón para vosotros, y quizás leáis algo más). Bienvenidos, y besos y abrazos para todos, todas.

No hay nostalgia peor...

No hay nostalgia peor...

Repetir no es redundar, que es reiterar.

Reitero que lo que pienso, es redundar en lo que repito, y si repito lo que redundo y redundo en lo que pienso, reitero lo que no digo.

Dónde hay cafeterías????

Dónde hay cafeterías????
Rokerij, ganador absoluto del concurso de Coffeeshops de Amsterdam, a la mejor marihuana y mejor hachís.